El otro dia todos pudimos ver en la televisión el intento, por parte de una reportero iraquí, de arrearle un zapatazo en la cara a G. W. Bush. El primer intento fue fallido...al igual que el segundo.Esta reacción tan espontánea del reportero deja ver la rabia e impotencia que se siente tras la caida del régimen de Sadam, para la implantación de otro régimen, del cual no se ven grandes diferencias con el anterior. La gente sigue siendo sumisa al gobierno, pasa hambre, no se cumplen derechos básicos, no hay igualdad sexual, los niños siguen trabajando...ah si! jeje se me olvidaba... Los pozos petrolíferos siguen a pleno rendimiento. Por supuesto cómo iba a cambiar esto...por favor...ahora que ya se ha asentado la clase política corrupta y empresas petrolíferas promovidas por gente que no es de ese país, de ese pueblo, y que por supuesto no tiene ni la mas remota idea de sus necesidades, inquietudes y miedos. Pero claro si que saben que producen 1.130.000 barriles al dia de crudo...¡Cómo se les iba a pasar este pequeño detalle!
El lanzamiento de zapato al presidente de esta maniobra en iraq tán solidaria y benéfica no se puede considerar una agresión. Es la viva imagen de la impotencia, rabia y temor que todo un pueblo vive diariamente en las calles de sus pueblos y ciudades, y que dificilmente se resolverá pronto. Es la imagen de la revelación de los ciudadanos hacia la mentira y el sufrimiento causado por los mandatarios que mandan mirando un mapa sin ser conscientes que ahí viven personas.

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